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Representantes de las regiones francesas
de Aquitania, Limousine y Midi Pyrenées, del lado francés, y de
Aragón, Castilla-La Mancha y Extremadura, del español, han
coincidido en la necesidad de dar un cambio de ritmo a la
velocidad con la que se está desarrollando el proyecto de la
travesía central por el Pirineo. Y es con esa vocación de
convencer de la urgencia del nuevo corredor con la que se ha
planteado la entrevista entre Marcelino Iglesias y el ministro
francés de Transporte, Gilles de Robien, el próximo 2 de febrero
en París. Tras la inclusión del Vignemale dentro de la Red de
Transportes de Europa (RTE), el “lobby” de regiones “pro
Vignemale”, a cuya cabeza se ha erigido la figura de Marcelino
Iglesias, entiende que “es el momento de suavizar la posición
del Gobierno francés, que es quien plantea más reticencias en la
urgencia del proyecto”, como ha recapitulado Iglesias, para
quien desde Francia se “plantean plazos excesivamente largos”.
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Toulouse.- Es precisamente en este contexto,
con el proyecto aprobado pero congelado a la espera de un
acuerdo bilateral entre Francia y España, donde se enmarca la
reunión del día 2 de febrero entre el presidente aragonés,
Marcelino Iglesias, y el ministro francés de Transportes, Gilles
de Robien. Iglesias insiste en que trasmitirá al ministro galo
“lo mismo” que dijo en su día al anterior ministro del ramo, con
el que se había llegado a un punto de acuerdo, incluidas fechas
concretas. “Vamos a intentar explicar nuestras razones y
transmitir en París que éste no sólo es un proyecto para Aragón
y para España, sino para todo el conjunto de la Europa
Occidental y las comunicaciones desde África”, ha argumentado
Iglesias.
Sin embargo, las negociaciones parten de un enfriamiento de las
relaciones de Estado entre España y la denominada “vieja
Europa”, por lo que desde el Gobierno de Aragón no se quiere
tirar las campanas al vuelo. “El nuevo ministro francés ha sido
más frío al considerarlo menos prioritario”, ha lamentado
Iglesias. El presidente aragonés intentará trasmitir al ministro
del país vecino la necesidad de que el Vignemale “vuelva a tener
la prioridad que tuvo hace un año y medio, sobretodo cuando en
Europa es un proyecto bien acogido, declarado de interés
comunitario”, ha resaltado.
Más crítico se ha mostrado el presidente de la región de Midi
Pyrénées, Martín Malvy, con quien se ha reunido Iglesias antes
de la reunión del Comité de Gestión del programa PIRENE II. Para
Malvy, el Gobierno francés no se ha mostrado del todo franco en
sus posiciones. “Las reacciones de Francia han sido
excesivamente tímidas, por lo que nuestro trabajo consiste en
que se pronuncie a favor del proyecto de forma más clara”, ha
señalado. Malvy ha situado la defensa del corredor del Vignemale
dentro de una concepción de la construcción de Europa basada en
el equilibrio entre ejes (Norte-Sur y Este-Oeste). De conseguir
el paso central, ha pronosticado Malvy, Europa corre el riesgo
de “derivar hacia el Este” y de “pauperizar con el tiempo la
zona del Sudoeste”.
Malvy, al igual que Iglesias, ha puesto de manifesto la
necesidad de invertir en un nuevo paso fronterizo dados los
incrementos anuales del tráfico rodado –en torno al 10%- y los
que se prevén, con la apertura del mercado magrebí, una vez que
se abra el tráfico con el túnel proyectado para el Estrecho.
ACELERAR EL PROYECTO
El “mensaje fuerza” que desde el Comité de Gestión de PIRENE
(programa que agrupa a las regiones afectadas por el proyecto y
que es subvencionado parcialmente por la UE) se quiere dar
resalta que la urgencia de la travesía central por el Pirineo no
es sólo para España, sino también para Francia, pues abre otra
puerta a una de las diez economías más grandes del mundo, como
es la española. “Si esto no se hace rápido –ha vaticinado
Iglesias-, las comunicaciones existentes corren el riesgo de
saturarse”.
¿Y en qué consistiría acelerar el proyecto? El Gobierno aragonés
sitúa el inicio del proyecto –redacción y estudios de
viabilidad- dentro de cinco años. Sin embargo, desde la Comisión
Europea se ven las cosas más a largo plazo. Según Claude
Rossignol, representante de la CE en el Comité y miembro de la
rama de Transportes, la pelota está en el tejado de los “Estados
y las regiones”. “El primer paso no es responsabilidad de la
Comisión Europea”, ha asegurado.
Desde la Comisión Europea se insiste en que “hoy en día es
imposible dar una fecha concreta”, si bien el grupo de trabajo
Van Miert que fijó las prioridades de construcción de las
distintas conexiones transeuropeas estableció la realización del
paso central por los Pirineos en 2020, algo “realmente
ambicioso”, como ha valorado Rossignol en una entrevista
concedida a ARAGÓN PRESS. La Comisión Europea, en cualquier
caso, tan sólo puede trazar líneas generales de actuación e
instar a los Gobiernos a que se cumplan.
LA FINANCIACIÓN, EL PRINCIPAL PROBLEMA
Como la práctica totalidad de los agentes implicados en la
realización del Vignemale reconocen, la financiación de un
proyecto de 700.000 millones de euros es “el principal
problema”. Desde la CE son especialmente conscientes de este
escollo y ya se habla de un cambio en las condiciones
financieras del proyecto. Bruselas sería proclive a aumentar su
participación en el proyecto hasta un 30% (por contar con una
dificultad de ejecución), lo que incrementaría su participación
hasta los 5.000 millones de euros. El resto, como se ha
propuesto vehementemente, deberá salir de las arcas nacionales
–acostumbradas a no gastar más de un 1% en infraestructuras- y
de la iniciativa privada, para lo cual ya se ha ofrecido la
colaboración como garante del proyecto del Banco Central Europeo
(préstamos y garantías que atraigan a la inversión privada).
Para la recuperación de costes, desde la Unión Europea se habla
ya de instaurar un impuesto especial para camiones, con un
aumento en los peajes en un 25%.
OPTIMISMO
Definido como el más incansable de los defensores del Vignemale,
el presidente de Aragón, Marcelino Iglesias, no ha dejado pasar
la oportunidad de lanzar un mensaje de optimismo, dado el camino
recorrido desde que se planteó la viabilidad de un paso central
por los Pirineos que todavía se encuentra en su etapa más
tierna. Así, contagiado por el buen ánimo del presidente
aragonés, los representantes de las regiones afectadas han
resaltado el valor de que el proyecto haya pasado de ser una
“utopía a una realidad viva”, como ha señalado el vicepresidente
de Aquitania, George Labezee.
Inmersos en ese clima, a nadie le ha sorprendido la manera con
la que el principal diario del país, “Le Monde”, titulaba hoy el
encuentro entre lo que han denominado como “colectivos locales”
para el desbloqueo del proyecto, “La cooperación transfronteriza
quiere borrar los Pirineos”. |