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Roma.- En determinados lugares, pueden
realizarse mejoras con relativamente pocos recursos, como, por
ejemplo, en la línea principal del Brenero, que conecta con Austria
y Alemania, donde los trenes actuales podrían aumentarse a 250. En
materia de nuevas infraestructuras, el primer ministro de Italia,
Silvio Berlusconi, ha dado luz verde a la construcción de un puente
ferrocarril-carretera que atravesaría los estrechos de Messina,
conectando la península italiana con Sicilia.
El ministro de Infraestructura, Pietro Lunardi, afirmó que las obras
comenzarán a principios de 2005, y que el puente podría concluirse
en seis años. El coste del proyecto se eleva a unos 4.900 millones
de euros.
Por otra parte, Roma invertirá masivamente en su red de metro. En
estos momentos, han comenzado ya las obras de una tercera línea.
Además, se ha encargado una nueva flota de vehículos, que se
destinarán a mejorar el servicio en las líneas existentes. De aquí a
2010, se invertirán unos 5.950 millones de euros en la ampliación y
mejora de la red de metro, cercanías y ferrocarril ligero. Aunque la
inversión ha estado algo estancada durante los últimos años, las
autoridades municipales de Roma mantienen su compromiso de ampliar
la red de transporte público, basándose en un proyecto intermodal
que durante mucho tiempo ha añorado Atac, el organismo encargado del
transporte municipal en la Ciudad Eterna.
El primer paso para ello ha sido la convocatoria de un concurso para
la obra civil del primer tramo de la línea C. De los 5.950 millones
de euros en la ampliación y mejora de su red de metro, cercanías y
ferrocarril ligero, casi 3.680 millones de euros se destinarán a la
línea C, de 32 kilómetros, que discurrirá entre Vigna Clara, al
norte de la ciudad, pasará por el Vaticano y el corazón histórico de
Roma, incluido el Coliseo, hasta llegar al sur de la ciudad. En la
actualidad, sólo se disponen de unos 1.226 millones de euros para la
construcción de la línea C, lo que hará posible el comienzo de las
obras en los primeros 8,6 kilómetros del tramo Coliseo-Alessandrino.
La financiación procede del Ayuntamiento y del Estado, pero la ley
no permite financiar de una vez el proyecto completo.
Otros proyectos que se incluyen en el plan hasta 2010 es la línea de
metro B1, de 3,8 kilómetros de longitud, con origen en la línea B y
que conectará Piazza Bologna con Conco Díoro, desdoblando para ello
el tramo Prima Porta-Montebello de la línea de cercanías Roma-Viterbo
y el tramo Bolognetta-Graniti de la línea de cercanías Roma-Pantano.
También está previsto un programa de renovación y construcción de
nuevas estaciones en la red existente, concretamente en tres líneas
de cercanías y dos líneas de metro, que explota MetRo, la empresa de
participación conjunta que se creó en enero de 2000 tras la última
reestructuración de transporte público en Roma.
MetRo ha sido creada y es gestionada por Atac, que, a su vez,
mantiene un contrato con el gobierno municipal. El gobierno regional
de Lazio regula las subvenciones a la explotación y las tarifas, y
las líneas de cercanías las gestiona MetRo en régimen de concesión.
Atac piensa que en los próximos dos años se avanzará
considerablemente en todos estos proyectos.
En principio, se ha descartado el plan original de incorporar el
extremo este de la línea Pantano -de 8 kilómetros de longitud- a la
línea C. Una de las opciones que se están considerando es adaptar la
línea para ferrocarril ligero, pero sea cual sea la decisión, no
formará parte de la línea C. A corto plazo, la prioridad de Atac es
aumentar la capacidad de la red de metro existente, cuya longitud es
de 36,6 kilómetros.
En junio de 2001, se adjudicó a la empresa española CAF un contrato
para el suministro de una flota de 33 trenes de seis coches. El
contrato incluye una opción de mantenimiento de la flota durante
cinco años, y otra opción para el suministro de otros 12 trenes.
Además de CAF, aspiraban al contrato Ansaldo-Breda, Alstom-Fiat y
Firema. La flota se destinará a las líneas A y B. Estos trenes se
necesitan con urgencia para afrontar los cada vez mayores tráficos
de pasajeros, que se elevaron a 245 millones en el año 2000.
En la actualidad, el metro está limitado por la falta de material
rodante, sobre todo en la línea A, donde los tráficos han aumentado
del orden de 40.000 viajeros diarios, hasta situarse en 360.000 al
día. La introducción de los nuevos trenes aumentará la capacidad de
20.000 pasajeros/hora/dirección a 24.000 pasajeros/hora/dirección.
La frecuencia actual es de tres minutos en hora punta en la línea A,
y de cuatro minutos en hora punta en la línea B, intervalo que no es
posible acortar porque no se puede mejorar más la señalización.
Atac también tiene previsto ampliar servicios en la red de
ferrocarril ligero de Roma, que opera Trambus, la empresa de
participación conjunta de tranvías que se creó como parte del
proceso de reestructuración. Trambus tiene una flota de 150
vehículos, entre los que se incluyen 28 nuevos vehículos de
ferrocarril ligeros Cityway, parcialmente de piso bajo y fabricados
por Alstom. Trambus tiene también previsto hacer uso de una opción
de compra de 50 vehículos, esta vez completamente de piso bajo. Los
tráficos de pasajeros en esta red, formada por seis líneas, con una
longitud de 51 kilómetros, fueron de 81 millones en 2000.
Mientras todos estos proyectos avanzan, prosigue la reestructuración
del transporte público en Roma. Este año, Atac se fusionará con STA,
el organismo responsable de controlar los servicios de transporte
privado en la ciudad. Atac absorberá la mayor parte de STA, con
excepción de su departamento de ingeniería, que se transferirá al
gobierno municipal.
La decisión que ha llevado a esta reestructuración del transporte ha
sido puramente económica, pues lo que se va a hacer es unificar dos
organismos que desempeñaban prácticamente el mismo trabajo.
Este proceso implica la reducción de plantillas, de manera que al
final del proceso habrá 800 empleados (en la actualidad, Atac tiene
600 empleados y STA, 400). Atac posee un contrato anual de servicio
que abarca las finanzas y las tarifas. Todos los proyectos están
incluidos en este contrato de servicios, siendo esta su única
dependencia, si puede así considerarse, del Ayuntamiento.
La próxima etapa de reforma del transporte público en Roma se
centrará en la contratación externa de servicios y en la apertura al
mercado de transporte en 2003, lo que podría significar la
reconcesión de los servicios ferroviarios de cercanías o la
introducción de competencia en los servicios de pasajeros. Podría
igualmente representar la entrada de compañías privadas en las
nuevas sociedades anónimas explotadoras.
En principio, las concesiones comenzarán con los servicios de
autobús, pero el gobierno municipal aún no se ha decidido a realizar
cambios radicales en la explotación del metro, ferrocarril de
cercanías o ferrocarril ligero.
También en Milán se ampliarán líneas de metro. Así lo ha anunciado
Metropolitana Milanese, responsable de las nuevas ampliaciones de
metro en la capital, que ha convocado un concurso para construir y
equipar una ampliación de 2,2 kilómetros de la línea 1, que
discurriría entre Molino Dorino y Rho Fiera, con una estación
intermedia. El coste del proyecto se elevará aproximadamente a 122
millones de euros. Rhoto Fiera es el lugar que albergará un nuevo
parque de atracciones de dos kilómetros cuadrados, cuya inauguración
está prevista para 2005. En Rhoto Fiera, se construirá una nueva
estación que actuará de intercambiador con la nueva ampliación del
metro.
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